Injerto de Antejardín

Luz Ángela Lizarazo. Agosto 2009

 

Injerto de Antejardín

 

Después de años de ausencia regreso a mi ciudad. Ha cambiado. Miro lo que antes no veía, quizás por costumbre. Descubro lugares nuevos y siento su transformación.

La inseguridad le ha dado una nueva fisonomía, ahora es parte del paisaje urbano. Algunos  elementos de protección me resultan agresivos. A  fuerza de verlos,  necesitarlos y  convivir con ellos, he terminado acostumbrándome a vivir entre rejas, alarmas, cercas con púas, perros y guardias de seguridad. Las rejas no las vemos, las alarmas no las escuchamos… de esa frágil vulnerabilidad trata este trabajo.

 

“Antejardínes” ( 2009).

 

Me refiero a los  Antejardines bogotanos, o más bien, a lo que queda, casi invisibles detrás de las rejas. La diversidad de gustos de sus propietarios han creado un catálogo de diseños fantásticos: ventanas, puertas, almacenes,  calles,  garitas para celadores, todo enrejado. Antejardines evoca estas rejas. Utilizando  los diseños propios de ventanas y puertas, realizó dibujos sobre papel y a la vez las construyo en diferentes papeles.  El resultado son  rejas inservibles y débiles.

Uso también  el  cristal, material nuevo en mi obra, con el que reitero la sensación de fragilidad. “Nudo” 2009 y Pentagrama” 2009 recuerdan las púas. Nudo” una pequeña escultura en  cristal, enredo que puede ser aplastado con facilidad. “Pentagrama” varios hilos de cristal, puestos sobre un muro, a manera de partitura sin música.

“Injerto”. La palabra tiene poder evocador. Su sonido trae el sentido de lo que representa, en forma de imágenes, discursos, poemas, novelas. Construyo esta obra  a partir de  palabras y  monosílabos (yo, en, con, y….).  La palabra objeto, rememora la  imagen a la que hace referencia. Esto depende de la manera en  que se represente. “Injerto”,  palabras en cristal, frágiles, establecen un discurso verbal y visual, se convierten en  flor y a su vez se articulan con el espacio en el que están representadas, proyectan su sombra creando un dibujo sobre el muro. Dentro de mi lenguaje poético,  con estas palabras formo un jardín.

 

Luz Ángela Lizarazo