Despreciadores del Cuerpo

Herlyng Ferla. Septiembre 2011

 

 

Herlyng Ferla
Despreciadores del cuerpo

…Se sigue de lo que acabamos de decir que los cambios naturales
de las Mónadas vienen de un principio interno, puesto que una
causa externa no puede influir en su interior.
Gotfried Leibniz: La Monadología

 

He intentado elaborar un retrato que sea una estructura de ser, en el que indago sobre dos nociones espirituales: transparencia y equilibrio. Parto de la premisa de considerar la pintura o el cuadro como un fragmento de lo concreto: un rectángulo de madera, una membrana-tela que lo abraza y yuxtaposiciones de información. La operación que he realizado es la de ejecutar la pintura sobre una lámina de vidrio, voltearla con el objetivo de revelar su cara oculta, adicionar otra lámina de vidrio en la parte posterior y sellarlas. Estos vidrios aparecen como equivalentes del cuerpo, y la pintura es presentada como sustancia*.

 

La acción natural de la pintura consiste en superponer aplicaciones de color en una superficie, ésta acción puede ser asumida cómo una epistemología del ser, [la manera como pretende acceder al conocimiento por medio de la adición] o un modelo de su tecnología de la construcción. El pintor sitúa la estructura de madera, seguido de la tela, luego la pintura blanca, posteriormente los campos de color… es decir, un crecimiento que deviene desde lo profundo de la ventana hacia el exterior. Luis Camnitzer dice de Lucian Freud y de Klee: Ambos creen que la realidad no se describe, sino que se revela en la obra de arte. Ambos crían y nutren la imagen en el cuadro, la hacen crecer orgánicamente como la naturaleza hace crecer una planta** . La operación de construir la imagen en una superficie cristalina, realizar el movimiento de invertirlo y encapsularla… es un acto simbólico que pretende alterar el proceso, subvertirlo o detenerlo. Aquí la superficie opaca*** se ha transformado en una translúcida y brillante, y el crecimiento se desarrolla, pero hacia el interior…

 

Estos cuerpos están apoyados sobre un bloque de madera de amarillo —madera conocida por su aroma a comino— a 40 cm de altura, en un estado de disposición que les brinda la propiedad de ser traspasados por la luz.

 

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* Aristóteles. Metafísica. Libro V capítulo VIII.
** Luis Camnitzer. Revista Arte en Colombia Internacional. Nº 59 Lucian Freud: Lo hubieras visto…
*** Precisamente en Rauschemberg se ha podido decir que la superficie del cuadro dejaba de ser una ventana sobre el mundo para devenir una tabla opaca de información sobre la que se inscribe la línea cifrada. Gilles Deleuze. El pliegue. Leibniz y el barroco. Paidos Studio.