Tableros (Nocturno)

Jorge Acero. Febrero 20 – Marzo 23, 2013

 

 

Tableros (Nocturno)

 

SALA ALTERNA MUSEO DE ARTE LA TERTULIA

Producida por: Circular Presents

“I WILL ALWAYS LOVE YOU”

Feb. 6 a Abril 12- 2015

 

Un escrito sobre Jorge Acero (redondo como una naranja)
Por Breyner Huertas

 

Un escrito sobre Jorge Acero necesariamente tendría que ser redondo como una naranja o como una tautología. Podría ser un “postulado cerrado o universal” como: Jorge Acero es artista porque hace arte. Pero ¿Por qué es necesario que el texto tenga esta naturaleza? Quizá porque las obras de Jorge Acero son conceptualmente redondas, alusiones tautológicas que buscan presentar las cosas y las palabras en “connaturalidad”, tal cual son, aunque dicha ambición sea imposible, pues al contrario, sus obras emanan una rara mística trascendente.

 

Por otro lado, no todos los Jorge Acero del universo son artistas, existe por ejemplo un boxeador argentino con ese nombre que de 86 peleas ha ganado 68 por Knock-out, peso pesado y campeón en el 2009 del título mundial. El postulado universal no funciona, y en este caso particular habría que singularizar al Jorge Acero artista sobre todos los demás (sobre todos los demás Artistas y Jorges Acero del mundo)

 

Para distinguir al artista se podría empezar con su fecha de nacimiento, un listado de sus exposiciones y un inventario de sus obras más relevantes. Podría manifestarse la importancia de Jorge Acero en el arte colombiano valorando las características de su obra y usando categorías para ellas.

 

Sin embargo, es mejor buscar a Jorge Acero en sus propios comentarios:

 

…y empecé a sintonizar el canal Fox, entre otros canales, y estaban los tres chiflados, había una serie todos los días a altas horas de la noche. Yo compré un libro de Alquimia, de alquimia y mística en Israel, y de alguna forma empecé a encontrar relación entre los tres chiflados y algunos tipos de grabados antiguos, digamos el montaje, digamos la escenografía, y sobre todo los movimientos de los tres chiflados, toda su torpeza y sus gestos los encontraba relacionados con este tipo de grabados y la literatura de William Blake que es poesía…

 

…A la salida de una exposición en una galería aquí en Cali, comenté que dos de los artistas exhibieron dibujos de pequeño formato, dibujos de perros interactuando con figuras geométricas, anoté también que C. A. dibujaba lobos y poliedros, y hasta llegué a citar el grabado Melancolía de Durero, en el que claro, hay un perro y un poliedro. Herlyng Ferla Y Ericka Flórez estaban allí, y alguien le preguntó por su perro Maybe, no sé si había una figura geométrica cerca. EL HUECO QUE DEJA EL DIABLO puede ser ese estrecho espacio en el que estas cosas ocurren…

 

En las palabras de Acero se nota la dificultad para explicar la acción de volver objeto una poesía o volver poesía una cosa; el juego de relaciones es desordenado y todo se dispersa de una cosa a la otra, los objetos sirven de referentes y las anécdotas sirven de posibles causas, pero nunca podrán explicar la sutil acción de trasmutar unas con otras. Este movimiento es instantáneo, va de los Tres Chiflados a la alquimia israelí, va de los grabados de Durero a los andenes de la ciudad, donde un perro le recuerda que no hay cerca ningún poliedro, a no ser que él mismo sea esa figura geométrica, cuya lógica dispersa no se iguala con la de los demás (ubicada en otra dimensión).

 

Por tal razón la obra de Jorge Acero no está dada para ser explicada, la problematización de sus piezas no responde a una intención política, no busca señalar anomalías sociales, ni la violencia, las características de su obra no se acomodan a lo convenido en un circuito artístico donde domina la metáfora en torno a la sangre. Acero recurre a la propia vivencia prosaica junto al sentimiento más original en él (amor-desamor) y a los objetos que le rodean sin mediaciones técnicas complejas, casi ready-mades que su mirada altera sofisticando su presencia.

 

La cosa desnuda de intenciones empieza a mostrar otros ángulos, como figuras multi-dimensionales. Los objetos de sus fotografías dejan de ser lo que serían fuera de ellas, y en el plano se convierten en una vista específica, de uno de los lados de sus poemas. Esta ambición de proyectar sus pensamientos en la imagen, le lleva al uso de figuras como el círculo, elementos como el espejo y textos de su puño y letra, una grafía que es línea y pensamiento a la vez; imagen y palabra.

 

Volviendo a su comentario sobre los perros, se podría decir que Acero puede ver “todos los perros juntos” notando que en muchos dibujos y grabados están al lado de una figura geométrica, y por tal razón son inseparables y por ende el perro es el mejor amigo del poliedro y no del hombre, y quizá el perro no identifique la diferencia o sean lo mismo. Para el artista, los Tres Chiflados representan en su torpeza de movimiento algún aspecto de la literatura de William Blake, quizá en torno a la locura y la indestructibilidad del loco, que en su delirio es sometido a golpes, ridículos, confusiones y líos, siendo en esos momentos donde alcanza la gloria.

 

Las palabras de Jorge Acero cuando no son poesía son disertaciones brillantes sobre el estado de las cosas más normales y comunes, que por ende se han vuelto invisibles; y sus palabras cuando son poesía son lo mismo, solo que se plantean desde la imagen y las cosas, cuyas formas detonan extrañas relaciones, llevando al espectador a pensar un poco como él. La vacilación en torno a temas relacionados a su religión (artista judío), a misterios esotéricos (artista lector), a la naturaleza de las cosas (artista recolector), al amor y a las figuras geométricas, da cuenta de su mirada sincrética del mundo. En Jorge Acero se evidencia la connaturalizad o la coalescencia natural entre la palabra, la imagen y el objeto. Así ha sido su obra desde sus inicios: piezas e instalaciones conformadas por elementos disimiles y sin correspondencia son fusionados gracias al momento en que el artista los enuncia como poema.

 

La serie de fotografías en 35 mm (1997 – 2007), La Beluga (2009), Eres mosca, abeja y recipiente (2007),Quisiera ver todos los insectos al mismo tiempo (2006), Pasión y peso de la imagen (1995) y Tableros (nocturno)(2012) son composiciones constituidas por materiales enfrentados en dicotomías como lo orgánico e inorgánico (fruta/vidrio), formas artificiales y naturales (Cráneo/círculo), imágenes tomadas de comics, programas de televisión, grabados de libros, textos que escribe al margen de las obras con tizas o bolígrafos, diversas técnicas que combinan el dibujo, la instalación, el ready-made, la simple contemplación o más bien el reconocimiento a la acción de mirar con los ojos del artista. Contemplar, como expresa Didi-Huberman, significa “…observar una realidad natural delimitándola como TEMPLUM, es decir, como un campo dotado de acción sobrenatural, que revela sus signos de predicción, un mirar ritualizado.”

 

Al recurrir a temas heterogéneos y al llevar a cabo la acción de relacionar los elementos de un caos con su propia lógica, el trabajo de Jorge Acero trasciende el interés por un asunto específico, a pesar de que recurrentemente menciona su condición judía y su condición emocional. Por tal razón la obra de Acero es inexplicable, y el texto tendría que ser redondo para apelar un poco al artista. La “coalescencia natural entre la palabra, la imagen y el objeto”, en últimas produce un silencio solemne. En este sentido, el texto redondo es imposible si en algún momento pretende ser expositivo; con Acero basta exponer sus obras ya que al hacerlo así, se evidencia mucho más del artista que con una reseña de su trabajo.

 

La obra presentada en el Salón Regional del 2012, “Paquete no incautado, rodeado de aire y gente” (1995), logra ser ese texto redondo, tautológico y universal que podría expresar la esencia del artista. Como el circulo japonésEnsō que se logra de un solo trazo en pincel y evidencia el estado del espíritu de quien lo hace, esa obra posee el juego cerrado de la lógica del artista, una lógica propia que no es compartida por nadie más, un modo de mirar esencial que nadie más comparte. Por eso Jorge Acero es artista.